domingo, 25 de septiembre de 2016

Mitologia biblica??
Entre lo veraz y lo falaz!!


La edición de marzo 9 de 1961 de The United Church Herald (El Heraldo de la Iglesia Unida), atrevidamente declaró: “Los mitos bíblicos con los cuales los cristianos tratan son familiares: la historia del Paraíso, Adán y Eva, la Caída, el Diluvio, la Torre de Babel, los milagros, la resurrección, y la ascensión. Estos son mitos que deben ser resueltos ya que un mito es una combinación de símbolos que apuntan a un interés último”




Muchos argumentan que en Genesis "el libro mas importante de la Biblia" (segun mi respetado profesor Dr. Evys Caraballosa), algunos creen que contiene mitologia del cap 1 a 11.
A mi manera de ver y ayudeme si estoy en lo incorrecto, no puedo aceptarlo por lo siguiente: 

1. El Señor Jesús se refirio a la Escritura como VERDAD. Juan 17.17 SANTIFICALOS en tu VERDAD tu Palabra es VERDAD.

2. El Senor Jesus apelo a la autoridad y veracidad de las Escrituras, cuando se refirio a :

      i. su VENIDA, comparo los tiempos a "los dias de Noe y el diluvio", (Mateo 24:37-39)

     ii. cuando hablo de su muerte, sepultura y resurreccion (Mateo 12:40), lo comparo a la experiencia de Jonas (para muchos algo ficticio), 

     iii. cuando en Marcos 10, hablo sobre el matrimonio se refirio "al principio de la creacion, varon y hembra los creo". haciendo mencion de Genesis 1 y 2. 

      iv. Al hablar del juicio para las ciudades impenitentes hizo referencia a Sodoma y Gomorra, (Mateo 10:15).

Como o porque El Senor iba a comparar eventos tan trascendentales con "mitos"????

3. Los apostoles hablaron sobre Adan y Eva, la caida, Cain y Abel, el diluvio, Sodoma y Gomorra, la mujer de Lot, no como meros "mitos"; sino como hechos historicos con suficiente veracidad para darnos lecciones practicas hasta el dia de hoy.

domingo, 7 de agosto de 2016

ALINEACION O ALIENACION

Como en todas las áreas de la vida, es de mucha importancia que cada individuo este definido y consciente de su realidad.

En el área espiritual y específicamente bíblico-teológico no puede ser de otra manera, cada quien debe estar claro de su posición y su condición.  

Al mencionar posición me refiero a cuál es su punto teológico, o dicho de otra manera su “línea” o tendencia (no tanto liberal o conservadora, pienso más en bíblica o antibíblica) y al mencionar condición (es lo que me interesa tratar en este caso) me refiero llegamos a cierta posición, por alineación o por alienación???
Todos nos alineamos a una posición pero no todos debemos ser alienados.

Según RAE. 

Alineación: 
1. f. Acción y efecto de alinear.
2. f. Acción y efecto de formar o reunir ordenadamente un cuerpo de tropas.
3. f. Disposición de los jugadores de un equipo deportivo según el puesto y función asignados a cada uno para determinado partido.
4. f. Urb. Trazado de calles y plazas.
5. f. Urb. Línea de fachada que sirve de límite a la construcción de edificios al borde de la vía pública.

Alienación: Del latín alienato, onis.
1. Acción y efecto de alinear (enajenar).
2. f. Limitación o condicionamiento de la personalidad, impuestos al individuo o a la colectividad por factores externos sociales, económicos o culturales.
3. f. Med. Trastorno intelectual, tanto temporal o accidental como permanente.
4. f. Psiquiatr. Estado mental caracterizado por una pérdida del sentimiento de la propia identidad.

Tomando en consideración las definiciones anteriores dadas por diccionarios serios, es de importancia poder definir nuestra condición bíblico-teológica, alineación o alienación, no se trata nuevamente de un juego de palabras o términos, la situación va mucho más allá. 

Es decir, tanto nuestra posición como condición son las correctas?
Como llegamos a adoptar nuestra posición teológica nos ayudara a entender si nuestra condición es válida.

Se nos demostró de manera contundente a  la luz de la Palabra y de manera valida, para que nos acogiéramos a una línea o corriente bíblica-teológica  o simplemente se hizo uso de subterfugios (Efugio, escapatoria, excusa artificiosa.), y fuimos absorbidos por presupuestos bíblico-teológicos que históricamente se ha demostrado no tienen base bíblica y fácilmente caen por su peso. 

Debemos cuidar nuestra posición y condición; como exhortara el apóstol Pablo a Timoteo, 1 Timoteo 4:16, “ten cuidado de ti mismo y de la doctrina pues haciendo eso te salvaras tú y a los que te oyeren”, rápidamente captamos que no se trata de un asunto liviano, ligero o intrascendente, al contrario es algo decisivo aquí pero también para el “mañana”, (está claro que el versículo no se trata de una salvación escatológica, sino salvarse del error doctrinal que obviamente puede llevar a una perdición espiritual).

El apóstol Pablo al recordarles la labor que junto a sus compañeros había realizado en Tesalónica dice: 1 Tes. 2:4-5, “nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño,” y continua más abajo “nunca usamos de palabras lisonjeras”. De esta misma manera debe conducirse todo aquel que pregona la Palabra del Señor si va  a predicarla fielmente.

 Los falaces argumentos salen a escena solo cuando no se pregona el evangelio autentico, se tendrá que echar mano de ellos indefectiblemente. La doctrina errónea debe adornarse con un poco de filosofía, con sicología, otro tanto de tecnicismos académicos que le propinan un sentido de gran erudición, pero su  componente principal será siempre la mentira y como lo llama el Apóstol Pablo “artimañas del error”.

En tanto la verdad bíblica no se apoya en los caudales del saber humano filosófico, hasta puede prescindir de estos y sale avante, la verdad bíblica no se alimenta de sicología o aun de esos tecnicismos tan gustados por el ser humano por dar apariencia de profundidad en el conocimiento. 

Por decirlo de una manera la verdad sola y de manera “sencilla” es poderosa para prevalecer y avanzar.

Apreciado lector que amablemente ha concedido sus valiosos minutos a este breve escrito, no permita que “los cantos de Sirenas” teológicas le conduzcan a un una condición y posicionamiento  erróneo que le llevara a una perdida personal y de sus “seguidores” o aprendices. Guardémonos de no caer en una crasa alienación.

Recordemos hoy y siempre:

1 Timoteo 6: 20 “Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, 21 la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén”.
MIAM




viernes, 22 de julio de 2016

Aspectos historicos de las Escrituras.


Las Escrituras, el punto de partida y al cual debemos continuamente regresar, en caso contrario fácil y rápidamente nos perderemos en nuestro peregrinar diario y en el peor de los casos para siempre.

Los grandes reformadores del siglo XVI pronunciaron las famosas, pero muchas veces ignoradas, las 5 solas, entre ellas "Sola Scriptura”.

Ante la postura del sistema religioso tradicional que había imperado desde el tercer siglo, los reformadores fueron usados por Dios para devolverle al pueblo el libro de Dios, del cual habían sido privados durante siglos. 

Contrario a las filosofías, la tradición y el escolasticismo los reformadores enseñaron la Escritura como norma de fe pero también norma de vida entre los cristianos.

Al igual que los reformadores y los hombres de Dios en la historia que trajeron avivamiento a la iglesia, en estos días debemos cada día regresar a las Escrituras.

Antes de abordar temas bíblico-teológicos es necesario tener una noción clara y correcta respecto a la Biblia. 

La Biblia (βιβλίον biblíon), Lucas 4:17, 20, 2 Timoteo 4:13,  o “las Escrituras” (ταις γραφαις tais grafais) como suele llamársele por el mismo texto sagrado; Mateo 22:39, Lucas 24:27, 32, 45, Hechos 17:3, 11, 1 Corintios 15:3-4, 2 Timoteo 3:15, estas contienen expresamente la revelación de Dios al ser humano por medio de la cual el hombre puede tener un conocimiento correcto acerca de Dios, su persona, su obra.

La Biblia en su primer estadio (Antiguo Testamento) por centurias y milenios fue literatura de la nación de Israel y con el nacimiento de la iglesia se convirtió en el libro de la humanidad conformándose el estadio posterior (Nuevo Testamento).

Sin duda el lector ya sabe que la Escritura fue desarrollándose en y por medio de Israel, por lo cual puede considerarse como la historia de la revelación e intervención de Dios a una nación y a la humanidad por medio de esta. 

Pasaron aproximadamente 1600 años para que se completara los libros inspirados por Dios y un par de siglos más para que se compilaran todos ellos en un solo canon. (Volveremos a estos aspectos de inspiración y canonicidad, tan importantes más adelante).

Otro aspecto importantísimo es que Dios uso a no menos de 40 personajes para que su Palabra fuera plasmada en palabras humanas. Muchos de ellos no se conocieron, tuvieron oficios y status sociales diferentes, aun su nación estaba en condiciones totalmente diferente cuando llego a ellos la Palabra inspirada.  Entre ellos por mencionar algunos casos; David y Salomón fue rey, Amos fue agricultor, Daniel ministro de la corte, Lucas fue médico.

No está de más recordar que la Biblia se escribió en tres idiomas, el Antiguo Testamento mayoritariamente en hebreo y algunas secciones cortas en Arameo; respecto al Nuevo Testamento hay posiciones encontradas en cuanto a si se escribió solo en Griego koiné o también algunos libros (como el Evangelio de Mateo) se escribieron en Arameo y posteriormente Griego. 

Algo si está claro, que la Biblia no se escribió ni en inglés o español. Parece que esta afirmación sobra, pero increíblemente hay quienes quieren interpretar la Escritura como si esta se escribió en nuestro contexto cultural, lo cual incluye tradiciones, idiomas, política y otros aspectos que  hacen la Biblia un libro único; ya que pese a ser escrita en otro "mundo" y en otros tiempos, por otros hombres aún sigue vigente y lo será durante siglos.

La biblia hebrea (Antiguo Testamento), está dispuesta en tres grandes secciones que denominan el TaNaK (תַּנַךְ): (como un acrónimo) y 24 libros, diferente a nuestra clasificación. 

Torah (תּוֹרָה): La ley de Moisés. Génesis a Deuteronomio. 5 libros.
Nebihim (נְבִיאִים): Los profetas. Josué a Malaquías. 8 libros. 
Ketubim (כְּתוּבִים): Los escritos. Salmos a Crónicas. 11 libros.